El Tema 8

El tema 8 es como el primer amor: no se olvida nunca.

饾搼饾摦饾摲饾摢饾摱饾摳饾摶: la deconstrucci贸n de sexos en una zarzuela “queer” de Pablo Luna

1923 es el a帽o de la primera representaci贸n de Do帽a Francisquita de Amadeo Vives y su impacto fue tal que provoc贸 que otras obras del teatro l铆rico espa帽ol estrenadas ese mismo a帽o fueron injustamente arrasadas e inevitablemente sepultadas en el olvido. Curiosamente dos de ellas han sido rescatadas estos 煤ltimos a帽os: Fantochines de Conrado del Campo (repuesta por la Fundaci贸n Juan March en 2015) y Marianela de Jaime Pahissa (rehabilitada por el Teatro de la Zarzuela en 2020). Y ahora otra de las obras damnificadas sube a la escena en el coliseo de la calle de Jovellanos, donde precisamente se hab铆a estrenado un 12 de mayo de 1923 y a donde no hab铆a regresado desde entonces: Benamor de Pablo Luna, a煤n caliente el 茅xito de la 煤ltima pieza teatral del maestro natural de Alhama de Arag贸n y repuesta hace unas semanas, Las Calatravas.

Pablo Luna se quejaba de su encasillamiento (“profesionalista”, se autodefini贸 ir贸nicamente) en obras de tem谩tica oriental, pero lo cierto es que se lo gan贸 a pulso con piezas como La sultana (1915), El asombro de Damasco (1916), El ni帽o jud铆o (1917), El aduar (1918), El suspiro del moro (1919), El sinverg眉enza en palacio (1921), La joven Turqu铆a (1924) o El anillo del sult谩n (1925) que jalonan el copioso cat谩logo del compositor. Y Benamor, que no pod铆a ser menos, se desarrolla durante el siglo XVI en Isfah谩n, antigua capital de Persia, muy bien ambientada en cuanto a escenograf铆a y vestuario por Daniel Bianco y Gabriela Salaverri, respectivamente. All铆 rige una ley que obliga a sacrificar a los hijos cuando el primog茅nito no nace var贸n. Para evitarlo Pantea, la mujer del sult谩n, hace pasar por ni帽o a su primera hija (a la que pone el nombre de Dar铆o) y por ni帽a a su segundo hijo (al que llama Benamor). El embuste se sostiene hasta que “pr铆ncipe” y “princesa” alcanzan la edad de buscar pretendientes. Una enloquecida trama de travestismo (al modo del travestimento de algunas 贸peras de Rossini de ambientaci贸n similar, como La italiana en Argel y El turco en Italia) y de confusi贸n de identidades (que da lugar a divertidas situaciones y momentos de innegable homoerotismo que, por qu茅 no, anticipan los equ铆vocos y malentendidos de la pel铆cula alemana de 1933 Viktor und Viktoria, de la que Blake Edwards har铆a un exitoso remake en 1982: 驴V铆ctor o Victoria?) muy adecuada a estos tiempos actuales de delgadas l铆neas que separan cisg茅nero y transg茅nero (m谩s enredadas a煤n teniendo en cuenta que los papeles de hermano y hermana est谩n encomendados ambos a registros vocales femeninos), pero que para el p煤blico de la 茅poca debi贸 resultar chocante. El music贸logo Ignacio Jassa, en sus interesant铆simas y documentadas notas al programa, afirma que gracias al tratamiento c贸mico de la opereta, aderezado con el morbo del juego er贸tico entre los personajes, los autores rebajaron la incomodidad y molestia de la audiencia del momento, posibilitando que la historia fuera m谩s atractiva y perdonable.

Volviendo a 1923, durante esos a帽os la monarqu铆a espa帽ola no pasaba por sus mejores momentos. Justo ese a帽o se impondr谩 la tutela de una dictadura militar, tras encabezar el general Miguel Primo de Rivera un golpe de estado el 13 de septiembre. Pero por incre铆ble que parezca, precisamente esos a帽os (de 1923 a 1930, con el ap茅ndice de la Dictablanda del general D谩maso Berenguer de 1931) constituyen una aut茅ntica edad de oro de la cultura espa帽ola. La music贸loga Mar铆a Palacios defiende la idea valiente aunque pol铆ticamente incorrecta de que los estudios que se llevaron a cabo durante la Transici贸n en torno a la m煤sica de los a帽os veinte y treinta mitificaron a la II Rep煤blica (esa 鈥渄emocracia poco democr谩tica鈥, como la defini贸 el historiador Javier Tusell) pero que sin embargo obviaron, probablemente por prejuicios ideol贸gicos, que la verdadera renovaci贸n musical y cultural de esos a帽os en Espa帽a se hab铆a producido en justicia durante este r茅gimen dictatorial. En esta misma l铆nea se mueve la analista pol铆tica Irene Gonz谩lez para quien en la sociedad espa帽ola, debajo de las reivindicaciones recurrentes que se vienen planteando 煤ltimamente a mediados de todos los meses de abril, “subyace la idea del unicornio de la santa izquierda, pues nada malo le puede ser atribuido” y en consecuencia nada bueno puede provenir de los periodos que enmarcan el antes y el despu茅s del segundo y de nuevo fallido experimento republicano.

Y en Benamor se respira la atm贸sfera de los felices a帽os 20: en esta zarzuela o vodevil o revista o sainete (aunque lo m谩s correcto ser铆a calificarla de opereta en tres actos inspirada en una leyenda persa, que es como consta en el libreto de Antonio Paso y Ricardo Gonz谩lez del Toro, adaptado para la ocasi贸n por Enrique Viana, a cargo tambi茅n de la direcci贸n de escena y que incluso se reserva tres papeles de la obra: uno, el gran visir Abedul, extra铆do del libreto y dos de su cosecha: un matrimonio de reposteros de la 茅poca del estreno) Pablo Luna bebe inevitablemente de la Madama Butterfly (1904) de Puccini, recurriendo a armon铆as y escalas pentat贸nicas t铆picas de oriente (ah铆 est谩 la romanza inicial del eunuco), con empleo profuso de instrumentos de percusi贸n para recrear esa atm贸sfera: xilof贸n, tri谩ngulo, tam-tam, platillos que conviven en la partitura con otros ritmos que triunfaban en esos a帽os, como el fox-trot o el menos conocido shimmy (baile a base de sugerentes movimientos de caderas, coreografiado vistosamente por Nuria Castej贸n para el n煤mero “El baile del camello”), pero tambi茅n con valses vieneses (siguiendo la moda de las operetas que arrasaban en la primera d茅cada del siglo XX compuestas por Franz Leh谩r, Oscar Straus, Imre K谩lm谩n o Leo Fall), desenfadados bailes franceses (la m煤sica de Jacques Offenbach era muy del gusto de Pablo Luna y el d煤o de amor entre Juan de Le贸n y Dar铆o del tercer acto a ritmo de barcarola as铆 lo demuestra) y f贸rmulas de la opereta inglesa. A este respecto Ignacio Jassa relata la fascinante y poco conocida aventura de Pablo Luna en las islas brit谩nicas, precisamente durante esos a帽os 1922 y 1923, requerido por el empresario teatral Boyle Lawrence, tras quedar 茅ste fascinado por la zarzuela El asombro de Damasco del zaragozano, para que compusiera por encargo una obra esc茅nica que recorrer铆a Inglaterra, Escocia, Gales e Irlanda con el t铆tulo de The first kiss / El primer beso y que, tras su estreno el 1 de enero de 1923 en la Opera House de Harrogate, cerca de Leeds, subir铆a posteriormente a la escena londinense en el New Oxford Theatre el 10 de noviembre de 1924. Quiz谩 influido por esta estancia, la marcha del cortejo del sult谩n del primer acto de Benamor desprende una solemnidad y una pompa que recuerda al mism铆simo Edward Elgar.

Y existe otro acontecimiento de importancia capital para la gestaci贸n de Benamor: la aparici贸n en escena de la cantante mexicana Esperanza Iris (1864-1962, tambi茅n conocida como La tabasque帽a, por haber nacido en la localidad de Tabasco), en palabras de Jassa “la reina de la opereta, una aut茅ntica soberana cuyos dominios se extendieron por los escenarios en lengua espa帽ola de los dos lados del oc茅ano”. Iris desembarc贸 en Europa en 1920 con su Compa帽铆a de Operetas Vienesas, en la que desempe帽aba un triple papel: productora, directora art铆stica y primera tiple. Su cat谩logo era b谩sicamente vien茅s, pero tambi茅n programaba otros 茅xitos del g茅nero ingl茅s (La geisha, de Sidney Jones) o franc茅s (Las campanas de Carri贸n, de Robert Planquette). Durante su gira por Espa帽a en 1922, la compa帽铆a decidi贸 establecerse con cabezas de puente en Madrid y Barcelona y ampliar su repertorio encargando obras l铆ricas a los m谩s destacados compositores del momento: como sostiene Ignacio Jassa, “estrenar en Madrid iba a otorgar a Esperanza Iris prestigio en sus subsiguientes giras americanas”. Uno de los triunfos mundiales del momento, que Iris llevaba en su repertorio, era el musical Kismet (1911) de Edward Knoblock que, adaptando fragmentos de Alexander Borodin, narraba historias de las Mil y unas noches en Bagdad. As铆, en paralelo al encargo ingl茅s de The first kiss que Luna estaba llevando a cabo, Esperanza Iris, conocedora de la especializaci贸n del compositor aragon茅s en tem谩ticas orientalistas, le contrata para intentar repetir la f贸rmula m谩gica: el Heraldo de Madrid publica en marzo de 1922 que los libretistas Paso y Gonz谩lez del Toro “est谩n perge帽ando una dramaturgia a partir de material literario procedente de 芦Los mil y un d铆as persas禄 anunci谩ndose ya la participaci贸n de Pablo Luna”. La buena acogida de Benamor conducir铆a al encargo por parte de la compa帽铆a mexicana de una nueva obra a los mismos creadores Luna, Paso y Gonz谩lez del Toro; as铆 surgir铆a La moza de Campanillas, que se estrenar铆a a la vuelta del verano de 1923 tambi茅n en el madrile帽o Teatro de la Zarzuela.

Pero Benamor es sobre todo, pese a su combinaci贸n de estilos, pura zarzuela, con presencia constante de temas espa帽oles: seguidillas, cupl茅s, pasodobles (“Por un gran querer”, con el que termina plet贸ricamente la obra). Pero dos son los fragmentos de Benamor que han sobrevivido al olvido durante estos casi cien a帽os transcurridos desde su estreno: una, la romanza del personaje de Juan de Le贸n del primer acto Pa铆s del sol, de grandeza brav铆a (tambi茅n conocida como Canci贸n espa帽ola, que compite en espa帽olidad con la c茅lebre canci贸n del mismo nombre que hab铆a compuesto el propio Luna para la soprano protagonista de El ni帽o jud铆o), que en las d茅cadas siguientes fue frecuentemente interpretada y grabada por tenores de la talla de Emilio Sagi Barba, Marcos Redondo y Manuel Ausensi. Y otra, la Danza del fuego del segundo acto (m谩s bien una marcha pesante con reminiscencias de los festejos levantinos de Moros y Cristianos y que tambi茅n destila aroma a las danzas 谩rabes de Peer Gynt de Edvard Grieg, un m煤sico al que admiraba Pablo Luna) que demuestra el dominio t茅cnico del compositor, habiendo alcanzado justa popularidad como fragmento separado de concierto por su refinada orquestaci贸n y habiendo sido tambi茅n adaptada por numerosos core贸grafos como pieza suelta de baile. Dos aut茅nticas joyas de la l铆rica espa帽ola de 茅sas a las que Jos茅 Miguel P茅rez-Sierra, director musical de las funciones, se refiere al afirmar que “cuando desentierras algo, siempre encuentras un tesoro”.

Como concluye Ignacio Jassa, Benamor “no puede considerarse una obra transgresora ya que todos aquellos elementos que perturban los modelos de identidad de g茅nero y orientaci贸n sexual socialmente aceptados acaban, tras un equilibrio inestable, conduci茅ndonos de forma aleccionadora a lo normativo. Pero los autores emplean tres actos completos en llevarnos a la senda de la cisexualidad y del amor heterosexual. Por el camino jugar谩n con el texto dram谩tico y musical creando situaciones en las que podremos entrever amores homoer贸ticos sostenidos argumentalmente (el de Juan de Le贸n y Dar铆o) o f铆sicamente (el de Nitetis y Benamor) y sobre todo nos forzar谩n a meternos en la piel de dos personas transg茅nero. Tuvo que ser una artista femenina llegada de un pa铆s lejano y encarnadora por excelencia de la alteridad quien se convirtiera en el acicate de unos creadores patrios para que esta peque帽a-gran proeza se tornara en 1923 (y se torne tambi茅n hoy) en una regocijante y estimulante realidad”. Demos en definitiva la bienvenida a esta sorprendente opereta queer (adjetivo ingl茅s que significaba “extra帽o” y “poco usual” pero que ahora ha devenido en globalista, pasando a emplearse para designar a todas aquellas personas que no se sienten identificadas con una identidad de g茅nero completamente masculina o femenina) tras un par茅ntesis de noventa y ocho a帽os. Inexplicable si tenemos en cuenta que Benamor cosech贸 un gran 茅xito, el mayor de la carrera de Pablo Luna seg煤n las cr贸nicas del momento, alcanzando ciento cuarenta y seis representaciones desde mayo a noviembre de 1923 y lleg谩ndose a realizar cinco grabaciones fonogr谩ficas de la zarzuela. Y lamentable, porque no estamos en Espa帽a sobrados precisamente de obras maestras aparte de las habituales del repertorio y deber铆amos estar orgullosos de que en nuestro patrimonio cultural se encuentren a煤n maravillas olvidadas como esta Benamor de Pablo Luna que nos redescubre de nuevo el equipo del Teatro de la Zarzuela.

Rafael Valent铆n-Pastrana

@rvpastrana

Bibliograf铆a:

鈥 Irene Gonz谩lez: Rep煤blica, mentiras y la santa izquierda. http://www.vozpopuli.com, 2021.

鈥 Ignacio Jassa Haro: Los secretos de “Benamor”: divas trans-oce谩nicas y opereta en el Madrid de los locos a帽os veinte. Teatro de La Zarzuela, 2021.

鈥 Rafael Valent铆n-Pastrana: “Las Calatravas” de Pablo Luna: el g茅nero de la zarzuela toca a su finhttp://www.eltema8.com, 2021.

鈥 Rafael Valent铆n-Pastrana: Espa帽a abre los ojos ante una gran 贸pera rescatada del olvido: “Marianela” de Jaime Pahissahttp://www.eltema8.com, 2020.

鈥 Rafael Valent铆n-Pastrana: 隆Aqu铆 no habla nadie! http://www.eltema8.com, 2019.

鈥 Rafael Valent铆n-Pastrana: La recuperaci贸n de una 贸pera espa帽ola olvidada: “Fantochines” de Conrado del Campohttp://www.eltema8.com, 2015.

鈥 Mar铆a Palacios: La renovaci贸n musical en Madrid durante la Dictadura de Primo de Rivera: El Grupo de los Ocho (1923-1931). Sociedad Espa帽ola de Musicolog铆a. Madrid, 2008.

Nota: Las im谩genes de las representaciones y/o ensayos de Benamor incluidas en este post son 漏 Teatro de La Zarzuela / Javier del Real, 2021.

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